Antes de empezar, me gustaría agradecer el apoyo que estoy recibiendo en este largo trayecto profesional que inicié hace año y medio, especialmente a ti Ana.
Nuestra finalidad es la de aportar un valor añadido a la educación de nuestros hijos, el futuro de nuestra sociedad. Eso solo será posible si nos entregamos, desde el primer momento, a apoyar permanentemente a los agentes educativos y a los profesionales que tienen el reto de hacer de nuestra sociedad un espacio de desarrollo sostenible, responsable y solidario.
De entrada, cuando hablamos de Coaching Educativo, parece que nos llega un nuevo espacio de innovación y renovación pedagógica. Puede que visualicemos la aplicación de la filosofía y la metodología que nos ofrece esta disciplina en el terreno educativo: en las aulas, en las tutorías, en las reuniones del profesorado, en los procesos de toma de decisiones de las juntas escolares, etc.
Puede que quien se espere algo parecido a una metodología revolucionaria que incremente exponencialmente la calidad de nuestro sistema educativo, se lleve cierta decepción… Maestros, profesores, educadores, tutores, directores y directoras de Centros educativos que han aplicado los principios del Coaching en sus aulas, en sus sesiones de trabajo individual con los estudiantes, en sus entrevistas con los padres, etc., han existido desde toda la vida y ha habido en todos los rincones del mundo, independientemente del sistema educativo implantado.
Docentes que se centran en el momento presente y que, aparte de tener en cuenta los objetivos marcados en los diseños curriculares, se centran en los sentimientos y las emociones de sus alumnos… docentes que al entrar a clase y en lugar de exponer lo malas que han sido las puntuaciones del último examen, preguntan a sus alumnos cómo están, como se sienten… tutores que se centran en explorar y dejar que florezca el potencial propio de cada alumno de manera autónoma… todos estos perfiles siempre han existido sin la necesidad de que apareciera un concepto como el de Coaching u otro similar.
Puede que la diferencia respecto el momento presente, es el desarrollo de un estado de consciencia emocional por parte de algunos profesores. Cada vez son más los docentes que se matriculan en cursos y seminarios de Coaching o Inteligencia Emocional, cada vez son más los profesores que se animan a estudiar Programación Neurolingüística para poder codificar con mayor facilidad las experiencias subjetivas de sus alumnos, para así desarrollar estrategias motivacionales adecuadas desde una posición de plena empatía.
A partir de este punto nos podemos cuestionar lo siguiente: ¿Qué cualidades me permiten ejercer como un buen líder? ¿Qué procesos sigo para aprender de mis errores? ¿Cómo sé que he aprendido de estos? ¿Qué valoración hago de mí?
En los procesos de Coaching que estoy llevando a cabo se hacen habituales expresiones como: “Soy así, no puedo cambiar”, “no soy capaz de alcanzar los objetivos en el tiempo establecido”, “nadie pide mi opinión”, “si delego, no saldrá bien”… y un largo compendio de autosabotajes y creencias limitantes. ¿Cómo serán las sesiones de aula de un docente que, por ejemplo, se dice a si mismo que cuanto más agradable sea, mejor se comportarán los demás con él…?
El Coaching, implica un salto de nuestra Zona de Confort a una Zona de Aprendizaje con la ayuda y el apoyo permanente de un profesional que nos ayudará a desarrollar por nosotros mismos las competencias necesarias para alcanzar cualquier objetivo que nos propongamos.
Para que ello sea posible, es indispensable que se den una serie de actitudes por parte del Coach educativo. Entre estas, cabría destacar el no juzgar a los alumnos, no interpretar su situación, centrarse en el aquí y el ahora, etc. A esta actitud, hay que añadirle el método propio del Coaching, basado esencialmente en el desarrollo de preguntas correctamente secuenciadas y metáforas que promuevan la reflexión y el autoanálisis.
Desarrollar el potencial del líder coach del profesorado en el aula es fácilmente aplicable. Existen distintos caminos. Entre estos, el acceso a sesiones de Coaching individual para el mismo profesorado, donde el mismo se establecerá objetivos propios y la hoja de ruta para alcanzarlos.
Otra opción, cada vez más emergente, es el llamado Coaching de Equipos, en la que se desarrollo el mismo proceso, generando soluciones a las problemáticas del Centro desde la convergencia y la sintonía de los valores de cada docente, con la misión y visión reflejada en el Proyecto Educativo de Centro.
Finalmente, tenemos la opción de desarrollar talleres formativos que, a pesar de no tener la misma fuerza impulsora de un proceso de Coaching, nos ayudará a sentar las bases para desarrollar la consciencia emocional de los asistentes suficiente que les permita iniciar un proceso de mejora personal y profesional.
Para finalizar este resumen, me gustaría destacar la importancia del primer paso: reconocer que tengo que hacer algo en mi vida. Siempre les digo a mis coachees que la parte más complicada del proceso ya está hecha, a partir de aquí y con la ayuda de un buen coach, solo nos queda fluir hasta alcanzar nuestras metas.
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inma corbera
novembre 22, 2011 at 4:25 pm
Muy interesante todo lo que dices. Estoy completamente de acuerdo en todo y mi lucha también va dirigida al mundo de la educación de los jóvenes y los niños desde el enfoque de la inteligencia emocional, las inteligencias múltiples y la disciplina positiva.
Es cierto que si los maestros consiguen más empatía con sus alumnos y procuran ese acercamiento emocional, la situación en las escuelas puede mejorar mucho. No obstante, la formación de los padres en todas estas áreas también es igual de importante. Son tres los agentes que intervienen en la educación de los niños: ellos mismos, los padres y la escuela.
jordigc82
novembre 23, 2011 at 11:11 am
Muchísimas gracias por tus aportaciones Inma,
Comparto plenamente contigo la opinión de actuar desde una tercera vía familiar como la que nos expones. La familia es un elemento más (el más importante de todos) dentro del entramado sistémico que configura nuestro desarrollo personal.
Dentro de nuestro proyecto educativo, contemplamos la creación de espacios de intercambio de experiencias educativas y liderazgo dirigidos a padres y madres con inquietudes específicas.
No hace falta decir que estamos abiertos a establecer las sinergías que consideres oportunas y en ayudarte en lo que te haga falta.
¡Un fuerte abrazo!
Jordi
Jordi Bonaterra
novembre 22, 2011 at 9:10 pm
felicitats company, veig que tot va vent en popa i en la direcció adequada, així que tots els ànims del món i a continuar. Aprofito per dir-te que ja he fet el contacte amb la Maria i que començaré jo també a fluir. El divendres hem quedat en fer un mínim contacte i veure com ens emplacem pel primer contacte, i dir-te que el primer telefònic va ser satisfactori, així que gràcies, savi!!!!
com va el curs??
ens veiem aviat…
jordigc82
novembre 23, 2011 at 1:22 pm
Moltes gràcies Jordi!
Aprofito per dir-te que el treball que estàs desenvolupant a través de l’Autobiografia és una via exploratòria molt interessant i perfectament compaginable amb el Coaching, doncs els principis de recolzament emocional que sustenten ambdòs mètodes són els mateixos.
El curs s’ha aplaçat finalment. Les noves dates es faran saber en breu.
Fins aviat amic!
Maite
novembre 23, 2011 at 8:32 am
Hay algo en la esencia de tu texto que me gusta. Quizás es el que entiendes que la escuela actual no es un lugar donde se traten las emociones. Es más si se tratan son las negativas (se selecciona a los alumnos: el más listo, el tonto…) y las competitivas.
El intentar interpretar el aula como un lugar para mejorar a las personas (autoestima…) me parece genial. Pero yo no creo que un “lider” o un buen “coach” sea la solución. Esto me suena a estrategia de empresa privada para motivar a sus trabajadores para que “rindan”.
La misma foto que adjuntas al texto demuestra quien es importante en este tipo de aulas: el profesor y lo que el dice.
Cambios tan sutiles como la organización de las mesas en círculo donde todos pueden verse, mejora la intervención de todos y se refuerza la idea de que TODOS SOMOS IMPORTANTES.
Creo en la educación emocional, pero en la que mejora a la persona para su bien y que mejoran las relaciones sociales. Pero todo lo demás me parece la misma selección de personal pero disfrazado.
Un saludo,
Maite
jordigc82
novembre 23, 2011 at 2:20 pm
Muchas gracias por tu interesante aportación Maite,
Desarrollar aspectos como la autoestima, el autoconocimiento, la empatía o la asertividad es la principal finalidad de incorporar el Coaching en el terreno educativo. Aunque somos conscientes de que aplicarlo directamente al alumnado es un reto de gran magnitud, nuestra propuesta centra como objetivo prioritario al docente.
En relación al concepto que tenemos líder, se comprenden aspectos como aquella persona con la capacidad de generar estados motivacionales internos hacia uno mismo, como externos, hacia los demás. En ningún caso pretendemos incorporar ningún tipo de estrategia empresarial para llevar a cabo procesos de selección. Es más, la misma Administración Pública (en Cataluña el Departament d’Ensenyament) tiene sus propios mecanismos de selección de personal: oposiciones, concursos, bolsas de interinos, etc.
Así mismo, me gustaría matizar un aspecto en relación al origen del Coaching, puesto que si es bien cierto que se está aplicando de forma extendida en el ámbito empresarial. Entre otros aspectos, para trabajar areas como la motivación de los empleados y los mandos intermedios, la comunicación, la gestión de conflictos o el estrés, etc. (no tengo conocimientos de que se use en procesos selección de personal), sus origenes se remontan en el mundo del deporte.
Os recomiendo la lectura del libro: “El Juego Interior del Tenis” de Timothy Galley y donde vereis reflejadas las primeras fases de desarrollo de esta disciplina tan fascinante que con gran entusiasmo deseamos incorporar en la enseñanza.
¡Un fuerte abrazo!
Mª Victoria
novembre 23, 2011 at 11:14 am
Hola Jordi,
espero que podáis repetir este encuentro de Coaching Educativo en Madrid, y enterarme con tiempo para poder asistir!.
Considero fundamental para los maestros tener ciertos conocimientos del manejo de las emociones en el aula, y más hoy en día, cuando nuestro sistema social está cambiando por momentos… y parece que no tenemos en cuenta los sentimientos y emociones de los niños.
Cuando un niño entiende lo que siente, se le está aportando fortalezas y herrramientas para enfrentarse a sus conflictos, los cuales no debemos infravalorar, ya que ello le llevará a una mejora en sus relaciones, fundamental para su desarrollo, tanto intelectual (haciéndole sentir más acogido en su entorno escolar), como emocional.
Ojalá en los centros educativos, y en las universidades, se impartiera este enfoque como asignatura troncal…
Un saludo,
Mª Victoria